MÁS HUEVOS VENDIBLES

En ponedoras y reproductoras,  el mayor reto es mejorar la calidad de la cáscara de huevo, especialmente en las aves más viejas (después de las semanas 45-50), y mejorar su estructura ósea, asegurando el bienestar animal y una mejor producción.

La osteoporosis surge de una pérdida de hueso estructural durante el período de postura, dando como resultado una mayor fragilidad ósea. La osteomalacia surge de deficiencias nutricionales de calcio, fósforo o vitamina D3 y es probable que conduzca en última instancia a una mayor severidad de la osteoporosis.

La fatiga en jaula también se ha asociado con la osteoporosis. Globalmente, se informa de una incidencia de esta enfermedad del 3%. Las pérdidas económicas de la osteoporosis y la fatiga en jaula son importantes, principalmente porque la enfermedad afecta a las gallinas durante el ciclo de producción, pero severamente durante el pico, aumentando la mortalidad.

Las principales causas son una menor ingesta o deficiencia dietética de calcio, fósforo o vitamina D3, y principalmente una mala absorción de calcio y fósforo a través del intestino. Además de la osteoporosis, un mayor problema está presente. Después de la semana 50, los huevos rotos o con cáscara blanda aumentan notablemente. De acuerdo con Abe, E (1982), este problema se asocia con trastornos del metabolismo de la vitamina D3.

Una menor ingesta o deficiencia dietética de calcio, fósforo o vitamina D3, y principalmente una mala absorción de calcio y fósforo a través del intestino, son las principales causas de la osteoporosis y la fatiga en jaula.

 

autores reportaron de forma independiente que el metabolito de la vitamina D3, responsable de la formación de la cáscara del huevo, es el 1,25 (OH) 2-D3.

 

El metabolito de la vitamina D3, responsable de la formación de la cáscara del huevo, es el 1,25 (OH) 2-D3. Esto es esencial para la absorción intestinal de calcio, la movilización del calcio desde el hueso medular, y posiblemente para el transporte de calcio en la glándula de la cáscara.

Los resultados de Abe, E (1982) indican que las causas del aumento de la tasa de huevos rotos o de cáscara blanda, que se observan en las gallinas ponedoras viejas, están asociadas con trastornos del metabolismo de la vitamina D3.

Los cambios más llamativos, asociados con la edad, son la disminución en el plasma de 1,25 (OH) 2-D3 y una disminución en los niveles de actividad de la 25 (OH) -D3-1⍺-hidroxilasa. En otras palabras, la biosíntesis renal de 1,25 (OH) 2-D3 se deteriora en gallinas ponedoras viejas y se considera que la capacidad de unión de la proteína receptora para 1,25 (OH) 2-D3 en el intestino y el hueso disminuyen también con la edad.

EL ALPHA D3 SOBREPASA LA ACTIVACIÓN RENAL, CONVIRTIÉNDOSE EN LA SOLUCIÓN PARA GARANTIZAR LOS NIVELES ADECUADOS DE 1,25 (OH) 2-D3 EN GALLINAS VIEJAS, PARA QUE PUEDAN TENER UNA MEJOR ESTRUCTURA ÓSEA, MENOR MORTALIDAD Y FATIGA, Y UNA MEJOR CALIDAD DE CÁSCARA, QUE CONDUCIRÁ A UNA MAYOR PRODUCCIÓN DE HUEVOS VENDIBLES.