DESDE EL ORIGEN

Los huesos frágiles, delgados y blandos son un problema que afecta a los productores de aves ponedoras, de alto rendimiento, en todo el mundo. Comúnmente la osteomalacia y la osteoporosis, surgen por la deficiencia, el desequilibrio o la mala absorción de calcio, fósforo o vitamina D3. Un lote con problemas en el esqueleto generalmente muestra una disminución en la producción, presentación de quillas torcidas, fracturas y mala calidad de la cáscara.

Para asegurar que un ave ponedora sea productiva, es fundamental establecer y mantener un esqueleto fuerte y garantizar el óptimo desarrollo desde sus inicios.

Hay tres diferentes tipos de huesos: el hueso cortical, el trabecular y el medular:

  1. El hueso cortical es la superficie externa dura de los huesos redondos, tales como el fémur, o el húmero y de los huesos planos, tales como el cráneo o la pelvis.
  2. El hueso trabecular o esponjoso es menos denso que el hueso cortical y ayuda a mantener la estructura interior del hueso cortical.
  3. El hueso medular es un tejido especializado que sirve como una reserva de calcio para la demanda de la formación de la cáscara del huevo. El hueso medular crea y reabsorbe el calcio fácilmente por lo que es ideal como la primera fuente para movilizar el calcio cuando se requiere más calcio.

La mayor tasa de crecimiento de ese esqueleto ocurre entre la semana 6 y 12 de edad. Durante este período de tiempo, las pollitas ponedoras ganan un promedio de 90 a 110 gramos de peso corporal por semana.

A las 12 semanas de edad, ya se ha desarrollado el 95% del esqueleto y, una vez que las placas de crecimiento óseo se cierran, cerca de la madurez sexual, el hueso ya no puede seguir creciendo. Cualquier retraso en el crecimiento afectará el tamaño del ave madura y se retrasará el inicio de la producción, según el Manual: entendiendo la función del esqueleto en la producción de huevo.

Si la gallina no tiene unos huesos largos y bien formados, el hueso medular no es el óptimo, y en el caso dado de requerir calcio en las fases posteriores, la gallina puede empezar a movilizar hueso estructural y este no es reemplazado mientras la gallina esté en producción.

Entre la semana 15 y 18, en preparación para aumento en la demanda de calcio, asociada con la producción de huevo, las pollas aumentan el diámetro de muchos de sus huesos largos en aproximadamente 20% antes de iniciar a poner, de acuerdo con las indicaciones de Ridell, C (1992).

El hueso medular es formado cuando la gallina se aproxima a la madurez sexual y está destinado a complementar el suministro de calcio en la dieta para la formación de la cáscara del huevo, cuando el calcio en la dieta no está disponible.

Si la gallina no tiene unos huesos largos y bien formados, el hueso medular no es el óptimo, y en el caso dado de requerir calcio en las fases posteriores, la gallina puede empezar a movilizar hueso estructural y este no es reemplazado mientras la gallina esté en producción. Esta pérdida gradual de hueso estructural puede conducir a fatiga en jaula, a más huevos rotos y menor vida útil del lote.

Alpha D3 mejora la biodisponibilidad del calcio y fósforo, para mejorar el desarrollo óseo de la pollita, su estructura, y por ende su bienestar y la óptima producción.

Así aportamos a la industria más posibilidades para producir más huevos, más económicos y de mejor calidad.